Buñol es un pueblo bastante popular gracias a la celebración de la Tomatina cada verano. Llevaba bastante tiempo con la espinita clavada de ir a hacerle una visita, porque todos los fines de semana pasamos cerca y siempre me había llamado la atención un cartel que indicaba que había un castillo medieval ubicado en esa zona. Tenía bastante claro que esta iba a ser nuestra primera escapada.
Me quedé gratamente sorprendida con el pueblo: la zona antigua desprendía bastante encanto, pero lo primero en lo que me fijé fue en un río salvaje que cruzaba sus calles, dejando que la naturaleza campara totalmente a sus anchas. Todo muy decadente, en el sentido romántico del término. Además, me resultó curiosísimo que el río estuviera repleto de gallinas y patos sueltos, correteando de un lado a otro, en total libertad.
Me hubiera gustado dedicarle algo más de tiempo a este viaje exprés, y conocer su ermita y sus parajes naturales, pero así tengo excusa para volver. Desde luego, fue un gran acierto dedicar nuestra mañana de sábado a pasear por este pueblo del interior de Valencia.
¿Conocíais Buñol? ¿Qué os parece? ¿Me aconsejáis qué podría visitar de ese pueblo la próxima vez que vaya? ¿Me recomendáis lugares de este estilo? ¡Muchas gracias por vuestros comentarios!
Estoy enlazando este post a la fiesta de enlaces del blog Personalización de Blogs


